
Qué comer en Verona es una pregunta esencial para cualquier viajero que desee explorar la rica tradición culinaria de esta bonita ciudad italiana.
Desde dulces locales como el zaletto o el pandoro hasta platos contundentes como el risotto all’Amarone, Verona ofrece sabores únicos que combinan historia, pasión y autenticidad.
En esta guía, descubrirás los imprescindibles gastronómicos y dónde probarlos como un verdadero veronés.
Índice
TogglePLATOS TÍPICOS QUE COMER EN VERONA
En Verona, en la parte norte de Italia, encontrarás una deliciosa variedad de platos típicos que reflejan la rica tradición culinaria de la región del Véneto, a la cual pertenece.
En este post tienes algunos platos tradicionales de Verona y los lugares donde podrías disfrutarlos.
Por supuesto que en Verona también podrás tomar deliciosas pizzas y platos de pasta clásica como la carbonara, pero si tienes ocasión y eres de las personas a las que le gusta probar cosas diferentes, te recomiendo que pruebes pasta con sabores típicos de Verona.
Además de los platos que te menciono a continuación, te recomiendo tomar un rico y fresco spritz en alguna terraza de la Plaza del Erbe (en el post donde te cuento qué comer en Venecia, tienes información ampliada e interesante sobre esta bebida, no quería repetirme), algún helado, que en Italia los hacen genial y alguna pizza.
Al final de este post te dejo el nombre los lugares donde me gustaron estos platos en Verona.
Pandoro

Seguramente el dulce navideño italiano que más te suene, es el Panettone, pero en Italia hay otro dulce que se pelea por ser el más demandado de la Navidad: El Pandoro.
El pandoro, es un pan dulce tradicional, originario de la ciudad de Verona, y un símbolo de la Navidad italiana. Su origen se remonta al siglo XVIII, inspirado en preparaciones como el «pan de oro» que se servía en las mesas nobles venecianas.
Su receta moderna, desarrollada por Domenico Melegatti en 1894, incluye harina, huevos, mantequilla y azúcar, con una textura esponjosa y un característico aroma a vainilla.
- En pastelerías locales, un pandoro artesanal puede costar entre 10€ y 20€, dependiendo de su tamaño y la calidad de los ingredientes. Uno pequeñito, lo tienes por 5€.
- En supermercados o tiendas de productos típicos, los precios varían entre 5€ y 15€ para versiones más comerciales y cero artesanales.
Al ser un dulce navideño, la mejor época para probarlo, es la Navidad, el resto del año puedes encontrarlo en lugares como Michele Turco, pero pocos sitios más.
Es reconocido por su forma de estrella de ocho puntas, y se sirve tradicionalmente espolvoreado con azúcar glass, puedes conocer el origen de su forma tan original, en este reel.
Risotto all’Amarone

El risotto all’Amarone, es originario de la región del Véneto y está particularmente vinculado a Verona, es un plato elegante que combina el arroz cocinado de forma cremosa con el vino Amarone della Valpolicella, un vino tinto robusto y afrutado de la región de Verona.
Este risotto destaca por su color rojo intenso, un sabor intenso y profundo, y un aroma complejo que refleja las notas del vino utilizado. Tradicionalmente, se prepara con arroz vialone nano, chalotas, caldo, mantequilla y queso parmesano, con el vino Amarone como ingrediente estrella.
Puedes probarlo en Trattoria Al Bersagliere o en Ristorante Greppia.
- En trattorias tradicionales de Verona, el precio de un plato de risotto all’Amarone varía entre 12€ y 18€.
- En restaurantes más exclusivos, puede oscilar entre 20€ y 30€, dependiendo de la calidad del Amarone utilizado.
Es un plato ideal para acompañar con una copa del mismo vino. En mi caso no pude probarlo porque cada vez que encontraba un restaurante donde probarlo, no tenían sitio, me quedé con ganas. Es por eso que la foto que te dejo es de un risotto de mariscos que sí que pude probar.
Risotto al Tastasal
Otro tipo de risotto típico que comer en Verona, es el risotto al tastasal es un plato típico de Verona, que resalta la tradición campesina de la región, ya que se elabora con tastasal, una salchicha local que mezcla de carne de cerdo picada y especiada con sal y pimienta. A menudo se combina con queso Grana Padano.
Lo puedes encontrar en Osteria Sottocosta o en Osteria Ponte Pietra.
- En trattorias tradicionales, un plato de risotto al tastasal suele costar entre 10€ y 15€.
- En restaurantes de mayor categoría, el precio puede subir a 18€ o 22€, dependiendo de los ingredientes y la presentación.
Este risotto es un plato clásico de la gastronomía veronesa, perfecto para disfrutar de los sabores más auténticos y locales del Véneto, especialmente en otoño o invierno, ya que es muy reconfortante.
Bigoli con l’Anatra

Los bigoli son una especie de pasta similar a los espaguetis, pero más gruesos, personalmente me encantó este tipo de pasta, en Verona los utilizan para muchos platos de sus platos típicos de pasta, como por ejemplo la que te dejo en la imágen superior que lleva sardinas, anchoas, nueces y pasas, estaba absolutamente increíble y la tomé en la Osteria a Le Petarine.
Pero vamos con el bigoli con l’anatra, que es el plato tradicional que nos interesa, este plato combina bigoli con un ragú de pato cocido lentamente. Al igual que el plato del punto anterior, también tiene raíces campesinas y se originó como una manera de aprovechar la carne de pato, típico de las zonas rurales.
Puedes probarlo en Trattoria da Nane o en Ristorante Maffei.
- En trattorias locales, un plato de bigoli con l’anatra suele costar entre 12€ y 18€.
- En restaurantes más sofisticados o turísticos, el precio puede oscilar entre 20€ y 25€.
Rissino y Zaletto

Y vamos con dos dulcecitos que comer en Verona que te van a encantar, sobre todo creo que te gustará el primero.
El Rissino es un dulce típico de Verona, elaborado principalmente con arroz, azúcar y huevos. Su textura es esponjosa, y su sabor, suave y delicado, es un clásico para acompañar un café o té. A mi su sabor me recordaba a nuestro arroz con leche, me pareció que estaba superrico, me arrepiento de no haber comprado algunos para llevar de vuelta a Madrid.
El Zaletto, por otro lado, es una especie de galleta hecha con parte de harina de maíz, a la que se le añaden uvas pasas (emborrachadas con grappa, que es un licor italiano de la región), en algunas recetas también lleva, un toque de limón, no es excesivamente empalagoso. A mi paladar me sabía demasiado a la grappa y no me acabó de convencer, pero pruébalo tú, y me cuentas.
Ambos dulces son muy comunes en las pastelerías de Verona y suelen servirse como un pequeño capricho a media tarde acompañado de un café.
Puedes encontrarlos en cualquier pastelería veronesa, pero destacan lugares como Pasticceria Cordioli o Pasticceria Perbellini, donde los elaboran de forma artesanal. Yo los compré en Pasticceria de Rossi, al lado de la Plaza del Erbe.
- Un Rissino o Zaletto individual suele costar entre 1,5€ y 3€.
- En bandejas para llevar, el precio oscila entre 15€ y 25€ el kilo, dependiendo del lugar y de la calidad de los ingredientes.
Son un bocado sencillo y muy representativo de la región, los veo perfectos para llevar como recuerdo gastro para compartir con tu familia o amigos tras tu visita a Verona.
Pastissada de Caval

La pastissada de caval es un guiso tradicional de Verona, elaborado con carne de caballo. Este plato tiene un origen histórico que se remonta al siglo V, cuando, tras la batalla de los Campos Catalaúnicos, se aprovechaba la carne de caballos caídos, adobándola con vino, especias y hierbas para su conservación.
La receta moderna utiliza carne de caballo marinada en vino tinto con cebolla, zanahorias, laurel, clavo y canela, cocida lentamente hasta lograr una textura tierna.
Puedes encontrarlo en Osteria del Bugiardo o en Trattoria Tre Marchetti.
- En trattorias tradicionales de Verona, una ración de pastissada de caval cuesta entre 12€ y 18€.
- En restaurantes más exclusivos, el precio puede ascender a 20€ o 25€, dependiendo de la calidad de los ingredientes y la presentación.
Este plato se suele servir con polenta, si eres una persona intrépida gastronómicamente hablando, este plato de la gastronomía veronesa, es para ti.
RESTAURANTES DONDE COMÍ MUY RICO EN VERONA
Te dejo un pequeño listado de lugares donde comí en mi viaje a Verona, solo te dejo los sitios que me gustaron y recomiendo junto con el plato que tomé.
También te pongo los sitios que me pareció que valían mucho la pena y no pude probar o porque no habia sitio o porque el día que yo podía justo cerraban
- Osteria A Le Petarine – Bigoli de sardinas y anchoas. Un 10/10
- La Benedetta osteria vino pizza – Pizza Veronesa muy rica, tienen una terraza la mar de agradable.
- The art of ice cream – Gelateria Verona – Heladería muy recomendable.
- Gelateria Savoia Verona – Heladería de las de toda la vida con cola en la puerta, pero va rápido y vale la pena.
- Osteria Verona – Bigoli col Musso, estaban muy buenos, pero me fijé en platos de otras personas y la pinta no era tan buena, recomiendo pedir del apartado de la carta con los platos típicos veroneses (ese apartado aparece en un cuadro amarillo)
Sitios donde nunca encontré mesa libre y tenían pintón:
- Trattoria Pane e Vino
- Trattoria La Molinara
- Osteria Il Bertoldo
- Osteria del Caval Matto
Espero que esta pequeña guía gastro con los platos que comer en Verona, te sirva para disfrutar mucho más de tu viaje a esta agradable zona de Italia.
Te recomendaría explorar las pequeñas trattorias y osterias locales para descubrir otros platos auténticos y deliciosos.
Y luego me cuentas qué tal has comido y dónde. ¡Te leo!
Gastroviajera y exploradora incansable, llevo más de 24 años viviendo en Madrid. Esta ciudad es mi casa, por eso encontrarás muchas recomendaciones basadas en experiencias reales: qué hacer, dónde comer y cómo disfrutarla al máximo como un auténtico local.
Pero mi pasión por descubrir el mundo va mucho más allá de Madrid. En La Recomendadora comparto también guías prácticas y muy sabrosas de otros destinos que he visitado. En cada viaje busco lo mejor que ver, hacer… ¡y sobre todo, comer! Porque para mí, conocer un lugar también pasa por saborear su gastronomía.
Cada artículo está pensado para inspirarte, ayudarte a planificar tu escapada y, sobre todo, para que disfrutes el viaje con los cinco sentidos.
Alicia Rivas