La centenaria confitería "El Riojano" de Madrid, y su desconocido salón de té

Con esta publicación me gustaría sorprenderos tanto como me sorpendí yo cuando descubrí esta joya escondida en la mismisima Calle Mayor de Madrid.


Tarta de crema y piñones
Foto de Ana Gomez
Precio: 4,5 €

Había pasado mil veces por delante de la "Confitería El Riojano" había admirado sus escaparates y hasta comprado algún pastel para llevar, pero no fue hasta que mi compañero de trabajo y amigo Guti me dijo: "¿Pero una golosa como tú no ha merendado todavía en el salón de té?" que no me enteré que en la parte de detrás hay un salón de té bien mono donde poder sentarte a merendar tranquilamente.

El Origen de la confitería "El Riojano"

Fue fundada en 1855 por el pastelero personal de la reina María Cristina de Hagsburgo, Dámaso Maza, originario de La Rioja, de ahí el nombre de la confitería y el apodo apodo con el que se le conocía. 

Dámaso no tuvo hijos y pasó el negocio a sus dos maestros pasteleros, que unieron en matrimonio a sus hijos para asegurarse la continuidad de la confitería. Así se han mantenido durante siete generaciones hasta que los actuales propietarios, como pasó con su fundador, lo recibieron de sus jefes por falta de descendencia.


A lo largo de sus más de 160 años de historia, sus paredes han visto desfilar numerosas figuras ilustres, desde la propia reina María Cristina hasta literatos como Jacinto Benavente.

La verdad que sólo con ver sus escaparates ya empiezas a notar toda la historia que hay detrás de esa puerta, y cuando entras... alucinas, las vitrinas ¡son tan bonitas!

De hecho la decoración interior apenas ha cambiado en sus mas de 160 años de existencia, con excepción del cambio (alrededor de 1950) del suelo de tarima por el de mármol actual y la inclusión de alguna vitrina, el resto es todo original.

Tarta de trufa, bartolillo e infusión especial
Precios: 4,50€, 2,30€ y 2,40€ respectivamente

Al parecer, los mostradores y vitrinas fueron construidos por ebanistas de palacio con caoba traída de Cuba, y fueron cedidos por la reina María Cristina ricos bronces y mármoles de Carrara.

He leído que todavía conservan el horno original de leña aunque ahora no lo usen (ya me gustaría verlo, ya). La que si he visto (la siguen usando) es la caja registradora original ¡Preciosa! La tienen en la entrada (es con la que todavía te cobran).

El salón de té de la parte de dentro

En un principio, allá por 1855 el salón de té estaba reservado para los clientes más selectos y habituales de la confitería. Hace ya unos años, por la alta demanda de los clientes, el salón se amplió y pasó a ser cómo lo conocemos actualmente, han intentado que no pierda ni una pizca de su esencia original.


Ultimamente he ido con varias amigas y ninguna de ellas lo conocía incluso habiendo pasado por delante muchas veces y a todas les ha sorprendido gratamente, espero que a vosotros os guste tanto como a mí.

Los precios son algo más altos que en una cafetería normal, pero es que la variedad de los pasteles que tienen, lo ricos que están y la ubicación privilegiada en pleno centro... lo vale.

 A  ver quién es el o la valiente que elige sólo uno

Uno de mis favoritos es este que os muestro de trufa, se lo pidió mi amiga Gema y no veáis lo rico que estaba, yo ese día me tomé un bartolillo, un dulce clásico madrileño que no había probado. Es una empanadilla rellena de crema pastelera, frita y cubierta por azúcar.

 Precio del trozo de tarta: 4,5€

Cuando fui con mi amiga Ana, le pasó lo mismo, no se esperaba que tras esa pequeña fachada se escondiera ese salón de té tan molón. ¡Se nos pasaron las horas volando! 

Ese día tomamos la tarta de frambuesa y chocolate blanco y la de crema y piñones (en la foto de inicio del post, la foto es de Ana). ¡Súper buenas!

Os dejo una foto de la carta para que os hagáis una idea de la variedad de dulces que tienen.


Los precios de las infusiones especiales son 2,40€, los cafés supongo que parecido y el agua con gas 2€.

En la zona de mostradores de fuera se pueden comprar al peso pastelitos, azucarillos, palmeritas, pastas del consejo, tejas, pan de mallorca, lenguas de gato, volovanes... entre otras delicias.


Mi Recomendación

El salón de té de la Confería "El Riojano" me parece un sitio monisimo y super céntrico donde poder parar a tomar algo ya sea un simple refresco o café y acabar complementándolo con un trozo de tarta o pastel (es complicado resistirse).

Bomba de frambuesa y chocolate blanco
Foto de Ana Gomez
Precio: 4,5 €

Los trozos de tarta son grandes, y llenan mucho, por lo que si no queréis pasaros con el dulce, mejor pedid un trozo para compartir ¡aunque será difícil elegir! (y que yo diga esto tiene delito, asi que imaginad lo que llenan) 

Si por lo que sea os quedáis con hambre (que no creo) os pedís otro diferente también para compartir y solucionado (o una palmera o algo más pequeño) ;-)

 En "La Recomendadora" pagamos la cuenta.

Tienen roscón de reyes todo el año, para llevártelo a casa y para tomar en el Salón de té, de hecho me parece una idea total el pedir en la cafetería un trozo y si os gusta, ya sabéis donde comprar el roscón para el año que viene (o cuando os de el antojo a lo largo del año). Yo os confieso que todavía no lo he probado, pero en mi próxima visita lo pediré para ver qué tal está.

Y aunque ya ha pasado San Valentín, si vuestra pareja es golosa os propongo que le lleveís de sorpresa cualquier tarde a ver qué cara pone, ¿qué os parece la idea? 

¡Contadme!



Valoración
Comida - 10/10
Servicio - 9/10
Calidad/Precio - 8/10
Atmósfera - 8/10
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Confitería "El Riojano"
Calle Mayor, 10. Madrid.
Teléfono: 91 366 44 82
Metro: Sol
Precio: Menos de 10 €
Pagamos la cuenta: SI
Web: http://www.confiteriaelriojano.com/ 

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Alicia.