Visita a las Bodegas del grupo Matarromera en Ribera del Duero.

A mí todo lo que rodee el mundo de la gastronomía me fascina, por lo que como no podría ser de otra forma, el enoturismo me encanta, y si ya le sumas algo de gastronomía es una actividad de 10.

Por eso hoy os voy a contar el maravilloso día que pasé esta pasada Semana Santa visitando dos de las bodegas que el Grupo Matarromera tiene en Valbuena de Duero y su restaurante "La Espadaña". Fue un día redondo.



Matarromera es un grupo empresarial formado por varias bodegas: Matarromera (D.O. Ribera del Duero), Emina (D.O. Ribera del Duero y D.O. Rueda), Cyan (D.O. Toro), Rento (D.O. Ribera del Duero), Valdelosfrailes (D.O. Cigales) y Carlos Moro (D.O. Rioja), un restaurante (La Espadaña) además de una almazara ecológica en la que elaboran un aceite absolutamente delicioso que comercializan como Oliduero.

Visita a Bodega Matarromera

Llegamos a Valbuena de Duero sobre las 11:30, descansamos un poquito y charlamos con Roberto Sanz(el director de comunicaciones de las bodegas) que nos había organizado el día al completo.

A las 12:30 empezamos con la primera actividad del día, la visita a la primera bodega del grupo: la bodega Matarromera, la mas antigua, y la más clásica.

Os dejo un mapa de las diferentes áreas donde tienen sus viñas y pagos.

Me pareció una visita muy completa, ya que empiezan explicándote de cero, por lo que si no tenéis ni idea de cómo se hace el vino, qué hace falta para que se produzca, qué implica estar dentro de la una Denominación de Origen, en este caso la D.O. Ribera del Duero, ellos os lo explican de una forma muy sencilla y clara, además que nuestra guía Sheila estaba abierta a todo tipo de dudas, por lo que no daba reparo preguntarle. El grupo que íbamos no era un grupo grande y eso también ayuda.


Empezamos visitando las viñas, que estaban empezando a brotar en esos días y allí nos explicó que ellos en todos sus vinos sólo utilizan uva 100% tempranillo, que las cepas que tienen más viejas tienen 30 años y son con las que elaboran sus vinos premium, que las cepas más jóvenes tienen 15 años y que con ellas elaboran el resto de vinos Matarromera.

Aquí podéis ver uno de los brotes que empezaban a tener las viñas.
¡Monísimos!

También nos contó muchas de las condiciones que les pide cumplir el consejo regulador de la D.O. Ribera del Duero para poder estar en ella. Que la verdad que hasta este día no había sido yo consciente de que para estar dentro de una D.O. se tuvieran que tener en cuenta tantas cosas. ¡Hasta les indican qué cantidad máxima de uvas pueden producir por hectárea!

En Matarromera hacen toda la recogida de la uva a mano en cajas de 20kg, para así hacer que la uva llegue en mejores condiciones a la bodega. Sólo si a causa de las condiciones climatológicas no lo pueden hacer así, es cuando utilizan máquinas.

Un detalle que me encantó es que nos dieron un sombrero de paja para hacer la visita, y la verdad es que nos vino de maravilla porque hacía un día de sol de ¡ole!. Y luego el sombrerito nos lo llevamos de recuerdo :-D

Aquí me podéis ver con él puesto.

Tras la visita a las cepas empezamos por la bodega, primero vimos la tolva que tienen en el techo por donde echan las uvas que usan para los vinos no premium, ya que en los premium hacen toda la selección de uvas a mano.

Aquí os presento a la tolva.

Lo que hace la tolva es quitar el raspón (el rabito de la uva) y rajar la piel de los granos de uva para que empiece el proceso de fermentación.

El siguiente paso es la sala de depósitos, donde se hace la primera fermentación necesaria para obtener vino (la alcohólica), en esos depósitos que veis en la foto se meten las uvas y están unas 3 semanas máximas fermentando para conseguir el alcohol.

Sala de depósitos.

Lo primero que ocurre es que el mosto de la uva sale y acabamos teniendo por un lado todos los hollejos (la piel) y el zumo. Gracias a las levaduras que contienen los hollejos es como ocurre la fermentación, hacen que el mosto se convierta en alcohol.

Como los depósitos son tan grandes, durante estas primeras semanas de la fermentación alcohólica han de hacer el proceso de remontado, que consiste en mover de abajo a arriba todo el zumo de uva para que este esté siempre en contacto con los hollejos y fermente.

Ahí se ven mejor los relieves de los que os hablaba antes.

La temperatura la controlan gracias a hacer circular agua por esos relieves (camisa) que veis en medio de los depósitos, según los grados que necesiten así la calientan o la enfrían para mantener constante la temperatura necesaria para la fermentación.

Tras esta primera fermentación alcohólica pasan todo ese vino a las barricas para hacer en ellas la segunda fermentación o fermentación maloláctica, en la que el ácido málico se convierte en ácido láctico. En estas barricas es donde el vino estará los meses necesarios de crianza antes de embotellarlo.

Tras la puerta del fondo hay muuuchas más barricas.

En Matarromera utilizan barricas de roble francés y americano, sus vinos premium sólo tocan las francesas y los demás, algunos sólo americanas y otros pasan unos meses en unas y otros en otras.

Como detalle os contaré que los vinos premium de Matarromera hacen también la primera fermentación en barrica.

Tras haber pasado los meses necesarios en barrica, los vinos pasan a ser embotellados y ser almacenados durante varios meses (algunos hasta años) para que su proceso de fermentación siga, pero esta vez en la botella. Estos tiempos de fermentación en barrica y en botella son también controlados por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen, que impone unos tiempos mínimos para que el vino pueda ser catalogado como crianza, reserva o gran reserva.

Aquí podéis ver el vino ya embotellado.

Cumpliendo esos tiempos mínimos es ya cada bodega de forma particular la que deciden cuanto tiempo estará cada uno de ellos.

De todas formas todo esto que os he contado de la elaboración del vino, lo cuentan ellos muchisimo mejor que yo y con mas detalles, además que estando allí y viéndolo en directo es muuucho más ameno e interesante  ;-)


Tras toda la visita llega la parte que estáis esperando, la cata de vinos. En este caso catamos 3: un blanco y dos tintos. Ya os adelanto que los tres en cierta medida me parecieron sorprendentes, muy distintos a la mayoría de vinos que había probado hasta la fecha.

El blanco tenia 6 meses de fermentación en barrica, me gustan mucho este tipo de blancos porque para mi son menos ácidos y mucho mas agradables. Este de Matarromera me gustó muchisimo. Era muy redondo en boca y ¡se bebía sólo!



El segundo fue el Matarromera reserva de la añada de 2012, para mi fue el más particular de los tres, nada más beberlo parecía que iba a ser un vino muy fuerte, e incluso que te iba a "rascar" pero una vez estaba dentro el sabor cambiaba completamente.

Del Matarromera prestigio de la añada de 2013 sólo os puedo decir que está riquísimo. Este junto con el blanco fueron mis favoritos.

Comida en el Restaurante "La Espadaña"



Y llegó la hora de comida, como a las 16:30 teníamos la visita a la bodega Emina, lo que Roberto había pensado que comiéramos en el restaurante que tienen al lado para así optimizar nuestro tiempo, ya la verdad que fue un acierto porque casi acabamos llegando tarde a la visita de las 16:30

Nos habían preparado un menú degustación con algunos productos de temporada y platos que tienen habitualmente en carta.




Los esparragos blancos de Tudela de Duero (sí casualmente el pueblo de los espárrago en Valladolid, tambien se llama Tudela como el de Navarra, ¿no es curioso?) son los mejores esparragos blancos que he comido en mi vida, ¡que manjar! ¡qué textura! ni una sola hebra, era una maravilla. Eso sí, sólo lo tienen en temporada ¡qué suerte tuvimos!



Luego tomamos un bacalao al pil-pil que nos gustó mucho a las tres, la textura era firme pero tierna y la salsa muy cremosa.



Para terminar nos pusieron las carrilleras con verduras. ¡Súper suaves!. Las verduras las ponen siempre de temporada y en este caso estaban increíbles.

Pero lo que supuso el descubrimiento de la comida fueron los aceites, ¡qué aceites!. Nos comimos todo el pan sólo mojando aceite, ¡y menos mal que no teníamos más pan porque si no...! ¡Los aceites son la bomba!

Fijáos que color tan precioso tienen. ¡De sabor ni os cuento!

Mis favoritos el picual ecológico y el arbequina, pero si tengo que elegir sólo uno me quedo con el picual, de hecho me gustó tanto que al terminar el día en la tienda de productos de la bodega lo compré para casa :-D

Visita a la Bodega Emina


Y llegamos a la ultima actividad del día, la visita a la bodega Emina. Me pareció una visita muy complementaria junto con la de la bodega Matarromera, ya que Emina es una bodega moderna y aunque los procesos para elaborar el vino son los mismos, es distinto de una a la otra por las instalaciones y características de cada una de ellas.

Antiguos aperos de labranza. 

La Barrica.

Una cosa que me gustó mucho de la visita a esta bodega fue la parte de museo del vino que tienen, en ella el guía te va explicando cómo surgió todo el tema del vino en la zona, la evolución y detallitos que son curiosos e interesantes, por ejemplo, ¿sabéis porqué Emina se llama Emina?

No sé yo si desvelaros del todo el secreto, así que lo que os adelantaré es que Emina es una medida usada en la antigüedad por los monjes cistercienses. Cuando sepáis la historia completa estoy segura que os gustará.

Llegó el momento de la cata, esta vez catamos también un blanco y dos tintos.


Vinos Sin Alcohol

Y el gran descubrimiento del día fueron los vinos sin alcohol, sí habéis leído bien, vinos sin alcohol, como la cerveza 0,0, ¿pero eso existe? os estaréis preguntando, pues sí, y los pioneros son el grupo Matarromera con su línea Win.

En Matarromera pensaron que porque había que dejar de disfrutar del descorche de una botella de vino, servirlo en su copa... y beberlo si por circunstancias de la vida (embarazo, enfermedad...) no podías hacerlo, es un placer que a muchos nos gusta y por eso se pusieron a investigar y elaborar estos vinos sin alcohol, que ya os digo que he probado y ¡no es mosto! ¡saben a vino! (un poco distinto, eso si, pero a vino a fin de cuentas)

Estos dos vinos sin alcohol los han sacado en colaboración con la AECC y se donan 60 centimos por botella para apoyar la investigación.


Tienen blancos, tintos, espumosos y hasta un tinto crianza. Yo probé el blanco espumoso y os aseguro que "da el pego" perfectamente también probé el tinto y me gustó un montón, tiene un sabor que no sabría explicaros, pero está muy rico.

Cosmética

Además con los polifenoles de las uvas han creado una línea cosmética (Esdor) aprovechando sus propiedades, la verdad que ¡han aprovechado todo!

De la cosmética no os puedo dar opinión porqué no he probado nada, asi que l@s que la conozcais, comentadnos al final de post ;-)

Mi Recomendación

Yo aprovecharía a hacer una visita del estilo que he hecho yo, ya que en un solo día visitaréis dos bodegas muy distintas y complementarias, vuestro tiempo lo optimizareis al máximo si coméis en "La Espadaña" porque os ahorráis estar con el coche de acá para allá y el comer con prisas, además que la comida merece la pena.

De todas formas si solo podéis hacer una de las visitas, yo haría la de la Bodega Matarromera y pasaría por la tienda a comprar alguno de los aceites, el vino sin alcohol si os intriga... y si alguno de los vinos catados os ha vuelto locos, pues también.


Muchas gracias al grupo Matarromera por brindarme esta gran experiencia, en especial su director de comunicaciones, Roberto Sanz, un hombre encantador.

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Bodegas Matarromera.
Ctra. Renedo - Pesquera, km 30, 47359 Valbuena de Duero, Valladolid
Web: Matarromera, Emina, WinOliduero,