El Pigal. Can Kiko

Llessui (Pallars Sobirà). Lérida.
Teléfono: 973 62 17 15.
Precio: 20-30 €.


Restaurante sorprendente escondido en un pequeño pueblo de los pirineos de Lérida. Se encuentra en Llessui, a 1400 metros de altura sobre el nivel del mar, para llegar hay que hacer unos cuantos kilometros con muchas curvas y bastante pendiente en la carretera, mi pequeño coche sufrió para llegar, pero mereció la pena, eso si, vosotros que ya estáis advertidos coged carrerilla desde abajo.

La verdad es que no se por donde empezar porque estaba todo riquísimo, así que os comentaré el menú completo, espero que no se me olvide nada. 

Lo primero fueron unos entrantes de la casa, entre los que se encontraban dos de los patés caseros que elaboran en el propio restaurante, estos fueron de Campaña y  Ajoaceite de Membrillo, además de diferentes embutidos y queso, eso si, el queso yo pensaba que sería de la zona, pero resultó ser un Idiazabal, que también está bien, aunque la verdad es que esperábamos uno de allí.

 Embutidos caseros y queso.

 Paté de Campaña (el más cercano) y el Ajoaceite de Membrillo, es una especie de alioli color salmón.


Y una ensalada especial de la casa con carne de caballo y judías verdes, una combinación diferente.

Ensalada de la Casa.

Tienen variedad de tipos de carne, desde ternera, hasta caballo, pasando por buey, los elegidos fueron: Carne magra de caballo con setas de la zona (si queréis una carne realmente tierna y sabrosa, pedid esta), Entrecot de buey con foie de pato y Palpis (una especialidad de la comarca). Eso si, cuando vayáis a no ser que tengáis muchiiisima hambre no pidáis el entrecot, ya que es enorme.

Palpis.
 
Carne de Caballo con Setas. 

Entrecot de Buey con Foie de pato, ¡espectacular!

Y los postres eran algo... así que como no sabíamos muy bien por cual decidirnos, le pedimos consejo al camarero, que muy amablemente nos explicó y ayudó a elegir el Filiberto (un postre de la casa que debe su nombre al gato de la familia y consiste en yogurt natural casero, con helado de nata y coulis de grosella o bayas de temporada) y la Espuma de Crema Catalana con salsa de arándanos, a veces la salsa la cambian por otra de frutos del bosque o de bayas que cogen por los alrededores.

El Filiberto está en primer plano, y la espuma de Crema Catalana en segundo.

Un consejo: Al Filiberto no le echéis el azúcar, porque entonces pierde el toque.

¿A que se os hace la boca agua?.

Si tenéis cualquier duda sobre la carta (mas que nada porque solo la tienen en catalán) preguntad al camarero, que os explicará todo lo que le preguntéis. yo le acribillé a preguntas y me resolvió todas las dudas.

Bueno, y si quereis sacar nota y probar toda la gastronomia local, pedid Cerveza Moritz o vino Raimat.

Tened en cuenta que los martes en horario de cena y los miércoles todo el día cierran por descanso, excepto en julio y agosto que abren a diario y octubre que cierran por vacaciones el mes completo.